miércoles, 24 de mayo de 2017

Pactar con el diablo (The Devil´s Advocate, EE.UU. 1997)

Comentamos hoy una película que este año precisamente cumple el vigésimo aniversario de su estreno. Se trata de un producto comercial de Hollywood con un reparto de lujo, encabezado por Keanu Reeves, Charlize Theron y un soberbio (como siempre) Al Pacino. Tanto su título inglés como la traducción en latinoamérica es "El abogado del diablo", para mi gusto bastante más acertado que el que se le puso aquí en España. La película presenta varias temáticas teológico-morales que hacen muy recomendable su visionado. Antes del análisis de la película, un detalle curioso: La lujosa casa en la 5ª Avenida de New York del protagonista que encarna al diablo (Milton) fue cedida para la grabación por un emergente Donald Trump, quien 19 años después se convertiría en presidente de los EE.UU

Centrándonos en el argumento de la película, éste consiste en la contratación de los servicios como abogado del prometedor joven Kevin Lomax (Keanu Reeves) por parte de John Milton (Al Pacino). Lo que al principio se presenta como la mejor noticia de su vida poco a poco va teniendo consecuencias desastrosas para Kevin y su mujer Mary Ann (Charlize Theron) hasta el punto de destrozar por completo sus vidas.

Diseccionando un poco la película podemos decir que su línea argumental es doble. Por un lado, se intenta reflejar el mundo de la abogacía (especialmente en New York), en el que lo único que interesa a la mayoría de sus protagonistas es subir en el escalafón y ganar juicios a toda costa, aún a pesar de utilizar recursos inmorales. El guión no escatima en aportar elementos negativos como testigos falsos, perjurios, chantajes, corrupción... todo con tal de ganar un juicio. La película es en este sentido una crítica feroz a este sistema de vida inhumano y deshumanizador. Dentro de este mundo jurídico, el film explora además el hábitat más sagrado de la persona (la conciencia), donde se debe plantear la siguiente cuestión: ¿es moralmente correcto defender por dinero a quien a ciencia cierta se sabe que es culpable y de quien se puede presuponer que en caso de quedar absuelto seguirá delinquiendo? No me parece una pregunta menor y agradezco a Dios no haber tenido en mi vida personal que responderla en primera persona. 

Unido a ello se presenta el tema de la presencia real del demonio en el mundo, que mueve a su antojo los hilos de la corrupción y es capaz de envenenar el corazón de las personas para que lo adoren a él como único dios verdadero. Para ello utiliza multitud de recursos (dinero, poder, sexo, prestigio, violencia...), aunque John Milton -el personaje representado por Al Pacino- lo resume en uno: hacer creer a cualquier persona que su único dios es él mismo, engordando su vanidad, su narcisismo y su soberbia. Me parece una perspectiva bastante acertada de cómo actúa el mal en el mundo, ya que la raíz de todo pecado suele ser un acto de egoísmo o desobediencia a la voluntad de Dios, tal y como sugiere el pecado original del Paraíso del Edén.

Dado que es una película antigua me gustaría comentar también su final sin pretensión de ser spoiler. Aunque más bien habría que hablar de "sus finales", ya que a mi juicio hay tres finales en uno. Al menos son tres giros en la historia que descolocan al espectador continuamente, consiguiendo mantenerlo enganchado hasta el último segundo de la película.

- El "primer final" es la resolución del conflicto entre el diablo, Kevin y su hermanastra Christabella. Kevin decide usar su libertad (libre albedrío) para suicidarse, arruinando así los planes del diablo de que conciban un hijo entre ambos. El suicidio supone un acto reprochable moralmente, pero ciertamente se presenta como la única escapatoria posible frente a la trampa que el diablo plantea a Kevin. El pecado aparece, por lo tanto, como un mal menor que busca un fin superior, la derrota de Satanás. Una perspectiva que no deja de ser curiosa aunque moralmente desconcertante.

- El "segundo final" lo podríamos catalogar como un final feliz con moralina, ya que quiere transmitir que todo lo que ha visto el espectador hasta ese momento es una fantasía, una imaginación o ensoñación de Kevin. Se trata como digo de un "happy end" por el que Kevin renuncia a su prestigiosa vida de abogado por salvar su alma y su matrimonio. Cambiando el curso de los hechos  y no defendiendo a un culpable, Kevin quiere evitar que su visión anterior se haga realidad. Creo que este final se justifica por la crudeza del "primer final" (con dos suicidios) ya que permite suspirar al espectador aliviado tras una fuerte carga emocional mantenida durante toda la película.

- El "tercer final", a su vez, vuelve a impactar al espectador. La cara del periodista que habla con Kevin y Mary Ann en la escena final de la película se transforma lentamente en la de Milton -el diablo-, quien con sus palabras finales da a entender que si bien se han alterado sus planes iniciales dispone de suficiente tiempo y ganas como para seguir tentando por caminos diversos. Me parece un final justo y coherente con la teología y con nuestra misma experiencia cotidiana, que demuestra que una batalla ganada o una tentación superada no son sino el principio de otras nuevas que están por venir.

En definitiva, me parece una excelente película que es muy aprovechable tanto a nivel cinematográfico como a nivel espiritual, aportando material a la reflexión personal del espectador, que puede empatizar con el protagonista tanto en su faceta pecadora (durante gran parte de la película) como en su redención final.

4 comentarios :

  1. Que hay de la figura de la madre que siempre fue apegada a la iglesia y que si bien el abogado la respeta no se involucra con la religión pero es su madre quien inicia a llamarlo a la reflexión. Y agrego también la escena en donde de parece que cristo le encía un mencaje escondido de burla trashumancia invocasión para concebir al anticristo?

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    1. Hola Rocío. Efectivamente la figura de la madre de Kevin es muy interesante, es cierto que no lo se refleja en el comentario. Respecto al segundo apunte que me haces no localizo esa escena, a ver si me la puedes aclarar un poco más

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  2. Victor Herrera25 may. 2017 16:12:00

    Interesante reflexión mirándola desde el enfoque cristiano.
    Me aventureramente años atras en estudios de derecho (procuraduría).

    Animado como todo joven de haber concretado mis sueños de estudios superiores iba todo como en vuelos de un avión,

    Destaque en algunos ramos como en otros me costaban un poco más y siempre ese altruismo me acompañaba en que el día en qué terminara mí carrera, tendría la posibilidad de ejercer en pos de la justicia.

    Sabía ya un tanto del campo de la abogacía, un poco de infierno y celestial también, cada quién aspiraba de nosotros de ser el mejor en lo pudiera ser.

    Recuerdo que teníamos un profesor en derecho civil que teníamos una especial confianza con el, era un tipo sabio, inteligente en demasía.
    A parte del ramo en que nos inpartia, nos hablaba un poco de filosofía de la ley para que se nos abriera un poco la mente.

    Un día abriendo las clases y su introducción tradicional a ellas prodigio con una pregunta general;

    ¿que quieren ser o hacer ustedes cuando se titulen? .

    Shuu! !! Todos opinando en como los sueños presentes esperábamos a concretar algunos decían ;
    Yo quiero ser un buen defensor de la justicia .
    Otro, ayudar a los más pobres, aquellos que no tienen recursos.
    Y así sucesivamente cada uno en la cual yo no era la excepción.

    Nos faltaban las puras alas y ya éramos ángeles 😂.

    El los mato a todos cuando agrego.
    Son ustedes unos ilusos, en auge mundo viven o a donde servirán cuando se titulen.
    Todo y más dijo mientras soltaba algunas risas.

    Y claro, revelendonos luego el medio en la cual se desenvolvian los abogados quede tétrico.
    Dentro de este campo el mejor abogado será quien defendiendo por ejemplo a un violador, sabiendo todo el mundonuevo es un violador, hay pruebas concretas de que lo es etc...
    Y si logra ganar el juicio éste abogado te juro que será el mejor.
    En poco tiempo tendrá hasta tu Bufete. .
    Este fue un detinante5para alejarme de la carrera, no soy un ángel pero no me veía inserto dentro de este medio.

    Es necesario también que como ciudadanos de algún pais, constitucionalmente tenga el derecho de ser defendido en juicios.
    El proceso de éste sera quién determine si es acusado o libre de aquel, esto dependerá de la pericia del abogado también.

    Estos son los clásicos frutos de la carne quien nombra Pablo.
    Como es interpretado el deseo equivoco del ser humano en los deseos por conseguir el ganar a toda costa incluso si los derechos humanos son traspasados.

    En lo personal, no veo diablo ni seres confabuladores en contra de la benéfica justicia.
    Como una película de ficción, si explica buen en como se mueve este mundo.
    A mi me gusto mucho esa película.

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  3. Agustín Sánchez30 may. 2017 11:37:00

    "Soberbia... Mi pecado favorito!!!"

    En la película varias veces sale la cara de transformación del supuesto diablo... Diciendo esa frase... Cuando el abogado es un desconocido, cuando es famoso y cuando por fin logro vencer la tentación...

    Como inmediatamente sin darnos cuenta empieza a trabajar nuestra perdición...
    Saludos.

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